28 marzo, 2018

Toña alicantina o mona de Pascua. Receta paso a paso.


La toña, mona o panquemao, es un tipo de brioche típico de la provincia de Alicante y la Región de Murcia y que es consumido en toda la Comunidad Valenciana dandole distintos nombres según la comarca. Se trata de un brioche dulce, esponjoso por dentro y con un exterior quemado, de ahí su nombre "panquemao".
La toña es un dulce que se come todo el año y al que se le añade un huevo cocido en el centro para que se convierta en nuestra "Mona de Pascua". Sus ingredientes, como cualquier receta tradicional, son muy básicos (harina, azúcar, huevos, aceite, ralladuras de limón y naranja). La patata o batata es otro de los ingredientes que algunas recetas suelen llevar, como es el caso de esta que os traigo. Este ingrediente aporta jugosidad y ayuda a que aguante mucho mas tiempo tierna.

En Semana Santa, la toña o mona de Pascua se consume en todo el levante español, tan importante es su consumo que al día de Pascua lo llamamos "El día de la Mona" y usamos la expresión "irse de Mona" para referirnos a la tradición de salir con amigos o familiares el domingo  y/o lunes de Pascua a pasar el día en el campo y, por supuesto, a comernos la Mona. 
La mejor manera de degustar la Mona es acompañarla de un buen trozo de chocolate o una deliciosa longaniza de Pascua, ¡no necesita nada más!.

Esta tradición está muy arraigada en mi comarca, tanto como la tradición de esclafar (estrellar) el huevo de la mona en la frente de tu padrino o en su defecto contra cualquier persona que se preste a ello. Este es uno de los divertidos juegos con los que se entretienen los más pequeños (y no tanto) de la casa, perseguir a sus familiares por todo el campo o pillarlos desprevenidos hasta conseguir esclafar el huevo en la frente de su víctima. ¡Risas aseguradas!.


Toña alicantina o mona de Pascua 

Ingredientes
600gr. de harina de fuerza Harimsa (13% proteína)
225gr. de patata hervida machacada
3 huevos L
Ralladuras de 1 naranja y un limón
14gr. de levadura seca instantanea de panadero
200gr. de azúcar blanquilla
125ml. de aceite de oliva Virgen Extra
...
1 huevo para pintar las toñas
Azúcar para espolvorear
Huevos S (opcional)

Preparación

1. En un cazo pondremos a cocer 225gr. de patatas sin pelar (unas 2 patatas). Una vez blandas, retiramos del fuego, pelamos y machacamos muy bien. Reservar.

2. En un bol grande pondremos el aceite de oliva, azúcar, ralladuras, huevos, levadura seca y el puré de patata. Batimos todo muy bien hasta que se integren todos los ingredientes.

3. Añadimos la harina tamizada y empezamos a amasar con el gancho amasador o en su defecto con las manos. Amasamos durante unos 10-15 minutos hasta que la masa quede suave y elástica. Para saber si está elástica dejamos que repose 5 minutos y comprobamos. La masa estará un poco pegajosa pero manipulable. (como se ve en las imágenes). 

4. Engrasamos un bol grande y dejamos la masa tapada con un paño hasta que doble su volumen. Este proceso puede tardar de 3 a 6 horas. 
[En mi caso tardó unas 6 horas]. Nota: Podemos hacerla por la mañana y olvidarnos hasta bien entrada la tarde.


5. Cuando doble su volumen, dividimos la masa en 8 monas o toñas, más o menos pesan unos 160 gramos cada una. Boleamos, damos forma, si deseamos colocamos un huevo en el centro y vamos dejando sobre bandejas de horno provistas con papel vegetal. Recomiendo no poner mas de 4 monas por bandeja. Tapamos con film de plástico las bandejas y dejamos doblar su volumen. Este proceso es bastante largo, por lo tanto dejaremos las bandejas guardadas en el horno, por ejemplo, y nos olvidamos hasta la mañana siguiente.

6. Por la mañana habrán doblado su volumen, sacamos del horno y lo ponemos a precalentar a 200 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central.


7. Pincelamos las monas con huevo batido y espolvoreamos azúcar blanquilla por encima de todas las monas.


8. Justo antes de meter la primera bandeja de monas, bajamos el horno a 180 ºC y horneamos la primera tanda unos 10 -15 minutos. La mona debe estar dorada y la parte superior un poquito más oscura, de ahí su nombre "panquemao".

9. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre la bandeja. Una vez fría la podremos cortar y consumir.



¡Feliz Semana Santa!



14 febrero, 2018

Brownies saludables sin gluten con glaseado de chocolate


 Nada mejor para celebrar San Valentín que unos brownies de chocolate y, si esos brownies son saludables pues mejor que mejor. Saludable no significa renunciar a un bocado totalmente chocolateado y como prueba un botón. Estos deliciosos y sabrosos brownies serán  un indispensable total en tu cocina.

Esta receta será perfecta si necesitas unos brownies sin gluten, ya que no contienen ningún tipo de harina. Tan sólo usa almendra y avena (sin gluten) molida. 

El aporte dulce se obtiene de los dátiles. Te recomiendo que uses dátiles ecológicos, ya que estos no contienen ningún otro ingrediente añadido más, tan sólo dátil natural. Los dátiles ecológicos son mucho más blanditos y para hacer el glaseado  son perfectos, ya que nos quedará una crema muy suave y sin grumos.

Si algo tienen estos brownies (además de saludables) es su jugosidad, y aunque parezca extraño todo el mérito es de las alubias negras, sí, este es el ingrediente secreto, pero no te asustes ni pongas caras raras, te prometo que no notarás el sabor de la alubia negra, en cambio, sí notarás la jugosidad que dejará en cada una de las porciones.

Otra de las preparaciones que más me han sorprendido es el glaseado de chocolate. Se trata de un glaseado a base de aguacate, dátiles, cacao en polvo sin azúcar etc... Un glaseado realmente suave y que combina perfectamente con cualquier brownie o bizcocho.

Esta receta está adaptada de la web Green Kitchen Stories. Un blog dedicado a recetas saludables vegetarianas.

Brownies sin gluten con glaseado de aguacate
Ingredientes brownie
200gr. de dátiles 
185gr. de alubias negras cocidas y enfriadas
125ml. de aceite de coco u otro suave
125ml. de leche de arroz o la que uses
3 huevos L
50gr. de avena molida
50gr. de almendra molida
6 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar 
1 cucharadita de levadura en polvo tipo Royal
1 pizca de sal
Nueces al gusto
Ingredientes glaseado
8 dátiles
45ml. de aceite de coco
2 o 3 cucharadas de café expresso
3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
1 aguacate

Preparación

1. Precalentamos el horno a 180 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central.

2. En un procesador de alimentos provisto con la cuchilla empezamos a triturar los dátiles y las alubias negras hasta obtener una papilla. Agregamos el aceite de coco, la leche, los huevos y seguimos triturando hasta que quede todo homogéneo. Añadimos la almendra y avena molida, cacao en polvo, levadura y sal. Damos unas cuantas pulsaciones hasta mezclar por completo. Por último añadimos las nueces y removemos.

3. Preparamos una fuente rectangular de unos 30x20 con papel vegetal en su base. Vertemos la preparación sobre la fuente, alisamos la superficie y horneamos durante 30 minutos o hasta que el brownie esté firme al tacto. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

4. Para preparar el glaseado; Mezclamos todos los ingredientes en el procesador de alimentos (provisto de las cuchillas) hasta obtener una crema lisa y suave. 

5. Para terminar extendemos el glaseado sobre todo el brownie, cortamos en porciones y opcionalmente (aunque muy recomendable) espolvoreamos con unas escamas de sal marina.


Espero que os guste

Un saludo



07 febrero, 2018

Focaccia fácil con romero, escamas de sal marina y aceite de oliva virgen extra


La focaccia es uno de los platos italianos mas populares junto con la pizza. Se trata de un pan plano cubierto normalmente de hierbas aromáticas, aunque también es muy habitual cubrirla con diferentes ingredientes como la cebolla, tomatitos cherry, aceitunas etc...

La receta que os traigo es super fácil y además muy rápida, ya que en tan solo 1h y 40 minutos tendréis una focaccia recién horneada extra esponjosa.

Tan solo necesitarás unos cuantos ingredientes que siempre tenemos en casa y como resultado tendrás la focaccia mas esponjosa y jugosa que hayas probado nunca. Ni siquiera necesitas un molde de unas medidas exactas, lo único que debes hacer es estirar la masa con tus manos (no hace falta rodillo) y darle forma de rectángulo o circulo. Si te gusta el grosor de la mía, déjala de 1 centímetro, no más, ten en cuenta que en el horno crece bastante. Si en cambio prefieres la focaccia mucho mas fina que la mía, ya sabes, déjala con menos de 1 centímetro de grosor.
Como ya te he dicho antes, no necesitas ningún molde en especial, con la bandeja del horno enharinada será suficiente. 

Para esta receta te recomiendo que uses un buen aceite de oliva virgen extra, ya que al ser una focaccia con tan solo romero, sal y AOVE el sabor es muy importante y marcará la diferencia.
(*) En la receta uso levadura de panadero instantanea, por favor no confundir con (Baking Powder) la levadura en polvo Royal. La levadura de panadero son unos sobres de unos 6gr. con unos gránulos marrones tipo arenilla de playa.

Focaccia con romero, escamas de sal y AOVE
Ingredientes
330ml. de agua a 50 ºC
2 cucharaditas de miel
7gr. de levadura instantanea de panadero (*)
60ml. de aceite de oliva virgen extra
2 cucharaditas de escamas de sal marina
Romero fresco
510gr. de harina de fuerza con 13% proteína (Harimsa)

Preparación


1. En un bol grande pondremos el agua a 50 ºC junto con la miel y removemos. Agregamos la levadura, removemos y dejamos actuar durante 10 minutos hasta que la levadura empiece a espumar.

2. Añadimos la sal, aceite de oliva y harina. Amasamos con el gancho o si no disponemos de éste, amasamos con una pala de madera. Amasamos durante 5 minutos a velocidad media-alta, la masa debe despegarse de las paredes aunque al tacto estará un poco pegajosa. Dejamos reposar 5 minutos.
3. Engrasamos un bol grande con aceite y pasamos la masa a este nuevo bol. Cubrimos con un paño húmedo y dejamos reposar durante 1h en un sitio cálido hasta que aumente su tamaño.

4. Precalentamos el horno a 200 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central. 
Damos forma a la masa con nuestras manos (rectangular, redonda o cuadrada) hasta que dejemos un grosor de 1 centímetro (no más). Cubrimos con papel film y dejamos que crezca unos 20 minutos.

5. Una vez crezca, usaremos nuestros dedos para hacer hoyuelos en toda la masa. No tengas miedo, empuja los dedos hasta tocar la bandeja, la masa no se romperá. 
En cada hoyuelo (no hace falta en todos) insertamos unas hojitas de romero, rociamos con un buen chorro de aceite y por último espolvoreamos con escamas de sal marina.
6. Horneamos en la parte central durante 15-20 minutos o hasta que la masa esté dorada y bien horneada. Sacamos del horno y rociamos con mas aceite de oliva. 
¡¡Está buenísima de cualquier manera pero caliente es impresionante!!

Espero que os guste!

Un saludo 




10 enero, 2018

Lahanodolmades con salsa avgolemono (Rollitos de repollo rellenos)


Los Lahanodolmades es un plato típico de la cocina tradicional griega. La palabra "Dolma" tiene un origen turco (dolmak), que significa "ser rellenado". Dependiendo de la región puede ir variando el relleno, aunque el más tradicional está compuesto por verduras, carne y arroz.

Este es un plato típicamente invernal, ya que con el frío, el repollo está en su mejor momento. Los lahanodolmades son una receta reconfortante ideal para los días fríos de invierno. Es un plato sencillo pero que requiere tiempo y cariño ya que debemos poner toda nuestra atención en el enrollado de cada hoja de col. (Según los chefs griegos, rellenar las hojas de col sería un arte). 
No sé si es un arte o no, pero lo que está claro es que cualquier plato preparado con cariño y dedicación no puede salir mal y, en el caso de los lahanodolmades no van a ser menos.

Definitivamente este es uno de los platos mas sabrosos y deliciosos de la cocina griega. Podríamos decir, por asemejarlo a uno de nuestros típicos platos, que podrían ser la versión griega de nuestros canelones. Aunque no lo creáis, (por el repollo) el sabor, a mí personalmente me recordó a nuestros canelones de cocido.

Un truco muy práctico a la hora de cocer la col es pinchar un tenedor, esto nos ayudará a manejar el repollo dentro del agua y poder sumergirlo. También será imprescindible en el momento en el que las hojas de col empiecen a desprenderse de ella. En este momento las iremos retirando y reservando fuera de la olla. Este proceso no lleva más de 5 minutos.

La versatilidad de los lahanodolmades los hace ideales para todo tipo de público, ya que se pueden rellenar de casi cualquier cosa. Por este motivo si eres vegetariano o vegano, no dudes en cambiar la carne por más arroz, diferentes verduras, e incluso algo de quinoa. Las posibilidades son infinitas.

Las hojas más grandes de la col no debemos tirarlas, éstas junto con los restos y trocitos sobrantes las usaremos como cama en la fuente, para evitar que la base de los rollitos se doren demasiado. Esta misma técnica la usaremos para cubrir toda la fuente, de este modo tampoco se doraran superficialmente.

Hay dos modos de realizar esta receta, al fuego o al horno. He optado por esta segunda y para ello he utilizado una fuente de paredes altas (7,5 cm) cerámica de Emile Henry ideal para cocinar de forma natural y de manera suave y progresiva. 

Si como a mí te encantan los productos Emile Henry no te puedes perder el concurso para blogs que ha lanzado Claudia & Julia en colaboración con Emile Henry. Yo ya me he animado con esta receta tradicional típica griega, y tú, ¿Te animas a participar?.


Lahanodolmades con salsa avgolemono
(Rollitos de repollo rellenos con salsa de limón)
Ingredientes rollitos
1 repollo o col rizada grande
450gr. de carne de ternera y cordero picada
95gr. de arroz arborio crudo
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla blanca
2 dientes de ajo bien picados
2 cebollas tiernas picadas
Un puñado de eneldo fresco picado
Un puñado de perejil fresco picado
1 cucharadita de sal
1/4 de cucharadita de comino molido
Media cucharadita de pimienta negra
750ml. de caldo de pollo
Ingredientes salsa 
1 limón grande
4 huevos 
Una pizca de sal


Preparación

1. Quitamos el núcleo del repollo unos 5-6 centímetros. En una olla hirviendo con una pizca de sal, introducimos el repollo. Éste debe estar totalmente cubierto por el agua. El tenedor nos ayudará a sumergir la col en el agua y que no flote.

2. Poco a poco las hojas se irán desprendiendo, en este momento debemos retirar las hojas que ya estén tiernas. Vamos reservando estas hojas en una fuente. Continuamos el proceso hasta que todas las hojas se hayan soltado.


3. En una sartén agregamos 2 cucharadas de aceite y cocinamos a fuego suave una cebolla blanca rallada junto con el ajo picado muy fino. Una vez se cocine y esté ligeramente caramelizada retiramos del fuego.

4. En un bol grande pondremos la carne picada, arroz (crudo), eneldo, perejil, comino, cebolla tierna picada, sal y pimienta. Removemos bien y añadimos la cebolla y el ajo caramelizado hasta que éstos estén combinados.

5. Precalentamos el horno a 180 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central.

6. Con todas las hojas ya sueltas, empezamos una a una a retirar la parte más gruesa del centro, esto nos ayudará a cerrar mejor nuestro rollito. Agregamos una cucharada de relleno en la parte inferior de la hoja.


 7. Doblamos el extremo inferior sobre el relleno, luego doblamos los laterales hacia adentro y por último enrollamos la hoja sobre sí misma, apretando ligeramente pero no demasiado ya que el relleno crecerá mientras se cocina.

 8. Con las hojas más grandes y feas, vamos haciendo una base sobre una fuente apta para hornear. En este caso he optado por una fuente cerámica de Emile Henry, ideal para una cocción natural, suave y progresiva. 


9. Colocamos los rollos bien apretados entre sí para que no se muevan durante la cocción. Agregamos el caldo de pollo, cubrimos con más hojas sobrantes, ponemos un peso encima (una tapa apta para horno o un plato). Horneamos durante 90 minutos.

10. Para la salsa avgolemono: En un cazo al baño María, agregamos los huevos, zumo de limón y pizca de sal. Batimos constantemente con unas varillas de mano hasta que comience a espesar. Por úilmino, servimos los rollitos de repollo calientes con salsa avgolemono, decoramos con eneldo fresco y... ¡ a disfrutar!.


Con esta receta empiezo una nueva etapa en el blog, en el que además de las típicas recetas dulces a las que estáis acostumbrados, iré publicando también alguna que otra salada. 




¡Espero que os guste!

Un saludo







05 enero, 2018

Pandoro de las hermanas Simili


Este año terminamos la temporada de Navidad con un dulce típico italiano originario de Verona; El pandoro. Este dulce de forma troncocónica y de miga amarillenta gracias a sus principales ingredientes, la mantequilla, huevos y vainilla es indiscutiblemente el protagonista (junto con el panettone) en todas las celebraciones navideñas italianas.
No nos vamos a engañar, la realización de esta receta no es rápida ni facilísima pero realmente vale la pena pasar todas estas horas realizándola si el resultado es positivo. El paso mas tedioso y complicado es el hojaldrado y, aunque no me puedo quejar, ya que es el primer pandoro que realizo, me gustaría mejorarlo para el siguiente. El sabor de este brioche dulce es increíblemente avainillado y con el toque predominante de la mantequilla.
Pues con este Pandoro se termina la época navideña y empiezo una nueva etapa en el blog cargada de nuevas recetas y como novedad este 2018 dejará... "Recetas saladas". 
La receta de hoy está basada en el libro "Pan y Dulces italianos" de las hermanas Simili. 

Pandoro de las hermanas Simili

Ingredientes para un molde de 1kg
-- Prefermento --
5gr. de levadura seca instantanea de panadero
60ml. de agua 
50gr. de harina de fuerza con un mínimo de 13% de proteína (Harimsa)
15gr. de azúcar de vainilla
1 yema de huevo L
-- Primera masa --
200gr. de harina de fuerza (13%proteína)
1gr. de levadura seca instantanea de panadero
25gr. de azúcar de vainilla
30gr. de mantequilla a temperatura ambiente
10ml. de agua
1 huevo L entero
-- Segunda masa --
200gr. de harina de fuerza (13% proteína)
100gr. de azúcar normal
2 huevos L
22ml. de agua
1 cucharadita de sal
El interior de una vainilla de vainilla 
140gr. de mantequilla a temperatura ambiente

Preparación

1. En un bol mezclamos todos los ingredientes del prefermento. Removemos bien y dejamos reposar tapado con film hasta que doble su volumen. (Unas 2 horas)

2. Primera masa; En un bol añadimos el prefermento anterior junto con la levadura, azúcar, agua y huevo. Mezclamos hasta que se integren y vamos añadiendo la harina poco a poco. Seguimos batiendo (con el gancho) hasta que la masa esté suave. Justo en este momento añadimos la mantequilla, mezclamos hasta que se integre por completo y nos quede una masa muy suave y elástica.

3. Tapamos el bol con film y dejamos reposar 2 horas y media hasta que doble su volumen.

4. Segunda masa; En un bol pequeño batimos los huevos, azúcar y agua. Agregamos esta mezcla a la masa y añadimos el interior de la vaina de vainilla. Amasamos hasta que se integren y comenzamos a añadir la harina poco a poco junto con la sal. Debemos amasar mínimo 15 minutos a baja velocidad para que nos salga una masa bien desarrollada.

5. Sacamos la masa del bol y boleamos sobre una superficie de trabajo. Engrasamos un bol grande, tapamos con film y dejamos que doble su volumen unas 3 horas.

6. Pasadas las 3 horas, guardamos en la nevera durante 40 minutos.

7. Hojaldrado de la masa; En una superficie enharinada volcamos la masa. Desgasificamos la masa y estiramos con ayuda de un rodillo. En el centro, colocamos la mantequilla (lo suyo es ponerla sobre un papel vegetal, extenderla con un rodillo y dejarla en forma de cuadrado muy fino), también se puede poner en trocitos muy pequeños en el centro de la masa.
Cerramos las esquinas de la masa dejando bien selladas sus aberturas. Pasamos el rodillo hasta dejar una masa rectangular. Ahora debemos plegar la masa como un tríptico (3 veces). Tapamos con film y dejamos reposar 15 minutos. Pasamos el rodillo, estiramos y volvemos a plegar en tres, tapamos con film y dejamos reposar 15 minutos. En total serán 3 plegados. (De este paso no tengo fotos)
8. Engrasamos con mantequilla el molde de pandoro. Bolemos la masa y plegamos los bordes hacia el interior, seguimos boleando un poquito más e introducimos la masa en el molde dejando la parte fea hacia fuera y la parte bonita en la base del molde.
Tapamos con film y dejamos levar de 8 a 12 horas dependiendo de la temperatura ambiental. El punto exacto será cuando la masa asome ligeramente por el borde del molde.
9. Horneado; Precalentamos el horno a 170 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte mas baja. Mucho cuidado porque la mas crece muchísimo y puede rozar en el techo del horno.

Horneamos durante 10 minutos a 170 ºC, pasado este tiempo reducimos a 160 ºC y seguimos horneando durante 35 minutos. A mitad de la cocción habrá que poner papel de plata en la superficie del pandoro para que no se dore demasiado.

Para saber que está en si punto exacto, introducimos un termómetro en el interior de la masa, este debe indicar unos 92 ºC.

Dejamos reposar en molde sobre una rejilla y desmoldamos enseguida para que no se humedezca con el calor. Dejamos enfriar por completo sobre una rejilla antes de guardar.

Por último, espolvoreamos con azúcar glas al gusto.


Un saludo








01 enero, 2018

Pastel de chocolate y quinoa sin gluten

Comenzamos el 2018 con una receta sorprendente y única. Este pastel de chocolate cuyo ingrediente principal es la quinoa cocida es el mayor descubrimiento a lo que a pasteles de chocolate se refiere. Sin duda es el mejor pastel de chocolate que vayas a probar.
Qué puedo decir de él; sin gluten, jugoso, húmedo, con un intenso sabor a chocolate, fácil y sencillísimo de hacer y encima no se endurece ni se seca con el paso de los días. ¿Se puede pedir algo más? Sí, un glaseado de chocolate épico

Este glaseado de chocolate te va a dejar literalmente sin palabras. Tan solo 2 ingredientes, crema de coco (no te preocupes, una vez formado el glaseado no sabe a coco) y chips de chocolate. No te lo vas a creer, su sabor es auténtica trufa, 0% sabor a coco y una textura con mucho cuerpo que te permitirá trabajar con él sin que se derrita.

La crema de coco la conseguimos enfriando una lata de leche de coco de 400ml. abierta en la nevera mínimo 24h (no la agites ni la vuelques). Pasado este tiempo quedará la parte grasa arriba y la parte líquida en la parte inferior. Tan solo debes sacar con una cuchara la crema (sin volcar la lata) hasta llegar a la parte líquida. Exactamente yo he conseguido 200gr. de crema de coco de una lata de 400ml. Es muy importante conseguir una buena leche de coco con una M.G superior a 50%. (He usado la marca Dee Thai y queda fenomenal)

Para su elaboración tan solo necesitas una batidora de vaso y punto. ¡No hay más!
Si por algún momento al leer "quinoa" te has echado para atrás, retrocede y dale una oportunidad, porque realmente este va a ser tu mejor pastel de chocolate.

Yo he optado por hacerlo en el molde Cupcake gigante de Nordic Ware pero puedes hacerlo en 2 moldes de 20 cm o en 3 de 15 cm o el que tengas a mano. Simplemente tendrás que modificar el tiempo de horneado. Para el mío he necesitado 1h, si lo haces en varios moldes seguramente con 30 minutos será suficiente.

Recuerda que esta receta usa quinoa cocida (no cruda). Para cocer la quinoa debes enjuagar unos 145gr. de quinoa seca y luego ponerla en un cazo a fuego suave con el doble de agua. En unos 15 minutos habrá chupado todo el agua y debe estar suave y gordita. (Si no es así añade un poco más de agua hasta que la quinoa esté blandita). Para esta receta no necesitamos una quinoa crujiente.
Pastel de chocolate y quinoa sin gluten
Ingredientes bizcocho
2 tazas de quinoa cocida +/- 370gr.
80ml. de leche de avena o la que quieras
1 cucharadita de extracto de vainilla
125ml. de mantequilla sin sal derretida 
60ml. de aceite de coco derretido 
200gr. de azúcar moreno de caña integral
125gr. de cacao puro en polvo sin azúcar
Media cucharadita (1/2 tsp) de bicarbonato de sodio
1 cucharadita y media de levadura en polvo tipo Royal
Media cucharadita de sal
4 huevos L
Ingredientes glaseado
250gr. de chips de chocolate 
200ml. de crema de coco (parte sólida de la leche de coco)
Preparación


1. Precalentamos el horno a 180º C calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central.

2. En una batidora de vaso / licuadora pondremos los huevos, la leche, extracto de vainilla y mezclamos. Agregamos la quinoa cocida y enfriada y volvemos a batir un poquito hasta que se integre. A continuación vertemos tanto la mantequilla derretida y enfriada como el aceite de coco derretido. Volvemos a mezclar unos segundo hasta que se integre bien.

3. En un bol grande tamizamos el cacao, levadura, bicarbonato y sal. Añadimos el azúcar y removemos. Vertemos toda la mezcla de la batidora sobre estos y con una espátula revolvemos todo muy bien hasta conseguir una mezcla homogénea.

4. Vertemos la mezcla sobre nuestro molde o moldes previamente untados con mantequilla. Si usas moldes normales puedes poner papel vegetal en su base.

5. Horneamos (en mi caso) a 170ºC durante 1h. Recuerda que si lo haces en varios moldes el tiempo se reducirá a casi la mitad. Para comprobar si está bien cocido usa una brocheta y si esta sale limpia estará en su punto.

Para realizar el glaseado: En un cazo a fuego suave pon SOLO la crema de coco (200gr.) y los chips de chocolate. Cuando todo esté fundido y el chocolate se haya integrado perfectamente, apaga el fuego y deja enfriar a temperatura ambiente en un bol. Una vez enfriado, tapa con film y deja en la nevera hasta el día siguiente. (Puedes hacerlo por la noche)
Cuando saques el bol de la nevera, encontraras el glaseado endurecido, tan solo bate con unas varillas unos segundos y la mezcla se volverá super esponjosa. 

Por último, cubre todo el pastel con este glaseado. 

[Al utilizar un molde especial como es este de Nordic Ware, he glaseado la parte inferior del "cupcake" con chocolate fundido para crear una fina capa crujiente]



Feliz Año 2018!!

Un saludo






26 diciembre, 2017

Peras al vino tinto


Peras al vino tinto, un clásico de la cocina que por supuesto no podía faltar en mi recetario. Ahora con todas las comidas y cenas que se avecinan, no está demás recurrir a nuestras socorridas peras al vino, un postre fácil y rápido que nos pueden sacar de más de un apuro en estos caóticos días.
Después de tanta comilona, tanto polvorón, mantecado, turrón, etc... ¿Quién le va a hacer ascos a unas peras ligeras, especiadas y digestivas?
La elección de las peras es un punto importante, deben estar maduras pero firmes al tacto, no queremos una compota de pera, ¿verdad?. La mejor variedad para este menester será la Conferencia. 

Otra de las elecciones vitales en esta receta de peras al vino tinto es sin duda el vino, ¿cómo elegirlo? muy fácil, uno que te bebieras, (ni muy bueno ni uno malísimo).

Lo mejor de todo viene ahora, estas peras al vino tinto serán un ingrediente primordial en el próximo post, por lo tanto debes reservar 2 o 3 peras al vino para poder seguir mi siguiente propuesta navideña. (No te olvides).

Peras al vino tinto
Ingredientes
5 peras conferencia (ni muy blandas ni muy duras)
500ml. de vino tinto (uno que te bebieras)
2 rodajas de naranja
La piel de un limón
150gr. de azúcar
3 o 4 estrellas de anís
Una ramita de canela

Preparación

1. Pelamos las peras con mucho cuidado para que conserven una bonita figura. Lo mejor es hacerlo con un pelador, pero si tienes maña puedes hacerlo con un cuchillo.


2. En una olla pequeña donde las peras entren más o menos justas (para que no bailen) añadimos el vino, azúcar, naranja, cáscara de limón, anís estrellado y canela. Lo calentamos a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva por completo.


3. Incorporamos las peras a la olla y dejamos cocer a fuego lento hasta que estén tiernas (regándolas de vez en cuando) y se haya evaporado la mitad del vino (unos 30-35 minutos). En este punto el vino quedará con un aspecto algo más espeso, casi como un almíbar.

4. Dejamos enfriar las peras dentro de la olla.

5. Colocamos las peras en un plato o fuente, regamos con el vino y listo.

* Si te gusta el vino más espeso aún, solo debes sacar las peras y volver a llevar a ebullición la olla hasta encontrar el punto deseado.



Espero que os guste!

Un saludo